Saturday, January 31, 2026

 

 

Una larga espera que finalmente terminó.

 

   Sábado 17 de Enero 2026,  00:01 Hrs aproximadamente , el grupo se dispone a iniciar el ascenso a la Montaña más alta de México . 20 integrantes de un equipo de escalada hemos llegado al campo base en Piedra Grande . Realizamos la revisión final de nuestra mochilas  y en pocos minutos más encendimos nuestras lámparas e iniciamos la marcha . Una marcha largamente esperada  que entrañaba un sueño personal que pretendía hacer realidad .

 

    2026, es un año particularmente interesante para mí , porque en este año justamente cumpliré 70 años de edad .  Y he decidido celebrarlo a lo largo de año con ciertas actividades  y la primera que se me ocurrió  fué  intentar  llegar a la cima del  volcán Citlaltépetl acompañado de mi hijo Daniel . Él y yo ya habíamos hecho un par de intentos para ascender juntos tiempo atrás  y justo tres meses antes (en Octubre 2025) él lo había intentado con uno de sus amigos , sin embargo desafortunadamente en las 3 ocasiones el clima impidió tener éxito .

 

    Fue en Octubre del año 1993 , cuando a la edad de 37 años yo logré por vez primera estar en la cima de ésta montaña , y para mí fue una aventura alucinante . Y recuerdo muy claramente que cuando llegué a la cumbre  pensé : ojalá que algún día pueda compartir ésta experiencia con mis hijos .

    Pero realizar un sueño así es complicado , y a pesar de haberlo intentado juntos un par de veces  no lo habíamos logrado . La montaña y su clima son muy caprichosos y no se ajustan ni a los deseos de los montañistas ni a los sueños de un aficionado escalador como yo .

   Por otro lado ,sumado a las innumerables variables que nos pueden impedir llegar a la cumbre , se sumaba el de mi edad y mis condiciones fisiológicas . Como de seguro muchos de uds amables lectores saben , en los últimos 3 años he tenido cirugías importantes para reemplazar totalmente una cadera  y una rodilla. Y los casi 70 años de vida que llevo encima pesan más que mi mochila.

    A pesar de ello , lo había decidido: éste año como parte de los festejos de mi 70 aniversario intentaría subir en compañía de mi hijo . Pero para ello  había que prepararme , así que me puse en contacto con un par de amigos del grupo montañista CEMAC (Jorge Bojoquez e Ivan Rojas ) para unirnos a la expedición de Enero, y luego  me dispuse a seguir un entrenamiento que me permitiera bajar los 8 kilos de sobrepeso que tenía y reacondicionar mi fuerza muscular  que necesitaría .

   Así que , en los tres últimos meses del 2025 ,me dediqué casi de manera religiosa a cumplir las rutinas de ejercicio , caminatas , rodadas ciclistas , sesiones de gimnasio y las difíciles restricciones culinarias a fin de estar listo .

 

    Después de varias  horas de ascensión, llegamos al borde del glaciar. Las instrucciones de nuestro guía eran claras y precisas . Era hora de sacar nuestro equipo de seguridad (Crampones,Arnés ,cuerda,piolet)  mi hijo me ayudó en todo momento en asegurarme,  en vigilar que  el equipo fuera instalado de manera correcta y hacíamos un repaso de nueva cuenta de la técnica para avanzar encordados . Para entonces  yo comenzaba  a sentir el rigor de la montaña y las dificultades de la aclimatación por la altura . Yo tenía en mi mente un solo objetivo :caminar sin detenerme ,sin distracciones ,siguiendo los pasos y las huellan en la nieve que Daniel iba marcando frente a mí.

 La verdad es que fuimos enormemente afortunados en tener no sólo un clima benigno  y encontrarnos con unas condiciones de nieve ideales , sino además contar con la camaradería y el apoyo de los demás montañistas que nos acompañaban .

 

   Cuando comenzó a salir el sol en el horizonte  pudimos ver el extraordinario color dorado de la formación conocida como el SARCÓFAGO, y yo no identificaba con claridad si era sólo el aire frío y el viento lo que me quitaba el aliento o era también la espectacular vista que nos ofrecía la montaña durante el amanecer .

    Ya a más de 5300 metros de altura SNMM  varios compañeros nos rebasaron  y se encaminaron hacia el borde inferior del cráter . Yo decidí mantener un ritmo más lento , porque no quería que la emoción de ver tan cerca la cumbre me hiciera estropear mi cometido .

 

   Cuando por fin alcanzamos el borde del cráter , nos encontramos  a varios compañeros y a nuestro guía ya de regreso . Al vernos  nos dijo : ya es tarde y el clima no luce bien , tenemos que regresar ahora .

    En ese momento mi cabeza se lleno de recuerdos  como en las películas , rápidamente me acordé de la sensación de estar en la cumbre la primera vez, recordé las veces fallidas que mi hijo Daniel y yo intentamos subir juntos , recordé las chingas que me metí diariamente caminando centenas de kilómetros , pensé en todos los sacrificios de comida que dejé de disfrutar para poder estar en ése momento allí , y entonces casi sin mediar palabras , evalué la distancia que nos faltaba ,como me sentía y decidí ir por todo …. Metimos turbo y nos encaminamos a la cima ….

Cuando llegamos a ella , soló se encontraban dos jóvenes allí , rápidamente mi hijo y yo nos abrazamos ,nos felicitamos y de manera atropellada  sacamos nuestros celulares , nos tomamos la fotografía para la historia .

Lo habíamos logrado !!!!! allí estábamos los dos juntos  en esa cima en la que 33 años atrás había subido yo por vez primera . La emoción  me embargó  y me convencí que todo había valido la pena . Yo quería mirar alrededor  quería ver de nuevo ese fondo tan hermoso de su cráter , quería tomar muchas fotografías  quería que ese instante se alargara por muchos, muchos minutos más .Pero en eso , los gritos de un compañero y de nuestro guía nos exigieron bajar enseguida .El clima no lucía prometedor y tomar más tiempo allí en la cumbre nos ponía en riesgo innecesario .

   Así que yo rápidamente saqué nuestro estandarte del grupo de amigos con quienes practiqué  montañismo tiempo atrás y lleno de orgullo nos fotografiamos con él .

 

    Al iniciar éste escrito ,pensaba narrarles las vicisitudes de nuestro descenso  , de la caída que sufrí  justo cuando abandonamos la zona de hielo  del espectacular atardecer que nos ofreció la montaña para despedirnos . Pero pensándolo bien , dejaré ésta narración justo aquí . 

     Pienso que el éxito de esta aventura se la debo principalmente  a mi hijo Daniel  ,quien me alentó, cuidó, y motivó a lo largo de todo el trayecto. Por ello estaré siempre agradecido .

      Ahhh  un dato curioso ….. Daniel tiene justo ahora la edad que yo tenia cuando subí a ésta montaña . Coincidencia ? El universo está lleno de ellas .!!!!

 

 

Un hombre parado en la nieve

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

En la cima del Citlaltepetl Oct.1993