Una larga
espera que finalmente terminó.
Sábado 17 de Enero
2026, 00:01 Hrs aproximadamente , el
grupo se dispone a iniciar el ascenso a la Montaña más alta de México . 20
integrantes de un equipo de escalada hemos llegado al campo base en Piedra
Grande . Realizamos la revisión final de nuestra mochilas y en pocos minutos más encendimos nuestras
lámparas e iniciamos la marcha . Una marcha largamente esperada que entrañaba un sueño personal que pretendía
hacer realidad .
2026, es un año
particularmente interesante para mí , porque en este año justamente cumpliré 70
años de edad . Y he decidido celebrarlo
a lo largo de año con ciertas actividades
y la primera que se me ocurrió fué intentar
llegar a la cima del volcán Citlaltépetl
acompañado de mi hijo Daniel . Él y yo ya habíamos hecho un par de intentos para
ascender juntos tiempo atrás y justo tres
meses antes (en Octubre 2025) él lo había intentado con uno de sus amigos , sin
embargo desafortunadamente en las 3 ocasiones el clima impidió tener éxito .
Fue en Octubre del
año 1993 , cuando a la edad de 37 años yo logré por vez primera estar en la cima
de ésta montaña , y para mí fue una aventura alucinante . Y recuerdo muy
claramente que cuando llegué a la cumbre
pensé : ojalá que algún día pueda compartir ésta experiencia con mis
hijos .
Pero realizar un
sueño así es complicado , y a pesar de haberlo intentado juntos un par de
veces no lo habíamos logrado . La
montaña y su clima son muy caprichosos y no se ajustan ni a los deseos de los
montañistas ni a los sueños de un aficionado escalador como yo .
Por otro lado
,sumado a las innumerables variables que nos pueden impedir llegar a la cumbre
, se sumaba el de mi edad y mis condiciones fisiológicas . Como de seguro
muchos de uds amables lectores saben , en los últimos 3 años he tenido cirugías
importantes para reemplazar totalmente una cadera y una rodilla. Y los casi 70 años de vida que
llevo encima pesan más que mi mochila.
A pesar de ello ,
lo había decidido: éste año como parte de los festejos de mi 70 aniversario
intentaría subir en compañía de mi hijo . Pero para ello había que prepararme , así que me puse en
contacto con un par de amigos del grupo montañista CEMAC (Jorge Bojoquez e Ivan
Rojas ) para unirnos a la expedición de Enero, y luego me dispuse a seguir un entrenamiento que me
permitiera bajar los 8 kilos de sobrepeso que tenía y reacondicionar mi fuerza
muscular que necesitaría .
Así que , en los
tres últimos meses del 2025 ,me dediqué casi de manera religiosa a cumplir las
rutinas de ejercicio , caminatas , rodadas ciclistas , sesiones de gimnasio y las
difíciles restricciones culinarias a fin de estar listo .
Después de varias horas de ascensión, llegamos al borde del
glaciar. Las instrucciones de nuestro guía eran claras y precisas . Era hora de
sacar nuestro equipo de seguridad (Crampones,Arnés ,cuerda,piolet) mi hijo me ayudó en todo momento en asegurarme, en vigilar que el equipo fuera instalado de manera correcta
y hacíamos un repaso de nueva cuenta de la técnica para avanzar encordados .
Para entonces yo comenzaba a sentir el rigor de la montaña y las
dificultades de la aclimatación por la altura . Yo tenía en mi mente un solo objetivo
:caminar sin detenerme ,sin distracciones ,siguiendo los pasos y las huellan en
la nieve que Daniel iba marcando frente a mí.
La verdad es que fuimos
enormemente afortunados en tener no sólo un clima benigno y encontrarnos con unas condiciones de nieve
ideales , sino además contar con la camaradería y el apoyo de los demás
montañistas que nos acompañaban .
Cuando comenzó a
salir el sol en el horizonte pudimos ver
el extraordinario color dorado de la formación conocida como el SARCÓFAGO, y yo
no identificaba con claridad si era sólo el aire frío y el viento lo que me
quitaba el aliento o era también la espectacular vista que nos ofrecía la
montaña durante el amanecer .
Ya a más de 5300
metros de altura SNMM varios compañeros
nos rebasaron y se encaminaron hacia el
borde inferior del cráter . Yo decidí mantener un ritmo más lento , porque no
quería que la emoción de ver tan cerca la cumbre me hiciera estropear mi
cometido .
Cuando por fin
alcanzamos el borde del cráter , nos encontramos a varios compañeros y a nuestro guía ya de
regreso . Al vernos nos dijo : ya es
tarde y el clima no luce bien , tenemos que regresar ahora .
En ese momento mi
cabeza se lleno de recuerdos como en las
películas , rápidamente me acordé de la sensación de estar en la cumbre la
primera vez, recordé las veces fallidas que mi hijo Daniel y yo intentamos
subir juntos , recordé las chingas que me metí diariamente caminando centenas
de kilómetros , pensé en todos los sacrificios de comida que dejé de disfrutar
para poder estar en ése momento allí , y entonces casi sin mediar palabras ,
evalué la distancia que nos faltaba ,como me sentía y decidí ir por todo …. Metimos
turbo y nos encaminamos a la cima ….
Cuando llegamos a ella , soló se encontraban dos jóvenes allí
, rápidamente mi hijo y yo nos abrazamos ,nos felicitamos y de manera
atropellada sacamos nuestros celulares ,
nos tomamos la fotografía para la historia .
Lo habíamos logrado !!!!! allí estábamos los
dos juntos en esa cima en la que 33 años
atrás había subido yo por vez primera . La emoción me embargó
y me convencí que todo había valido la pena . Yo quería mirar
alrededor quería ver de nuevo ese fondo
tan hermoso de su cráter , quería tomar muchas fotografías quería que ese instante se alargara por
muchos, muchos minutos más .Pero en eso , los gritos de un compañero y de
nuestro guía nos exigieron bajar enseguida .El clima no lucía prometedor y
tomar más tiempo allí en la cumbre nos ponía en riesgo innecesario .
Así que yo
rápidamente saqué nuestro estandarte del grupo de amigos con quienes practiqué montañismo tiempo atrás y lleno de orgullo
nos fotografiamos con él .
Al iniciar éste
escrito ,pensaba narrarles las vicisitudes de nuestro descenso , de la caída que sufrí justo cuando abandonamos la zona de hielo del espectacular atardecer que nos ofreció la
montaña para despedirnos . Pero pensándolo bien , dejaré ésta narración justo
aquí .
Pienso que el
éxito de esta aventura se la debo principalmente a mi hijo Daniel ,quien me alentó, cuidó, y motivó a lo largo
de todo el trayecto. Por ello estaré siempre agradecido .
Ahhh un dato curioso ….. Daniel tiene justo ahora
la edad que yo tenia cuando subí a ésta montaña . Coincidencia ? El universo
está lleno de ellas .!!!!
En la cima del Citlaltepetl Oct.1993